Les gusta el control
Les gusta el control.
Esto lo podemos explicar desde la fase anal de Freud, la cual a grandes rasgos indica que en la etapa de nuestras vidas donde aprendemos a hablar y a controlar los esfínteres para regular las eses fecales, aprendemos no sólo a controlar esfínteres, sino en sí el concepto y a experiencia misma del control. Al ser la primera vez que controlamos, nuestro cerebro detecta una nueva actividad que llevará a cabo como la llevó la primera vez, al controlar esfínteres, es decir, controlaremos a lo largo de la vida, según controlamos nuestros esfínteres en la infancia.
Este tipo de usuarios tuvo un control excesivo de esfínteres, es decir, seguro les castigaron el hacerse del baño en sus calzones sin poder aguantarse hasta llegar al baño, o de forma opuesta, les celebraron y premiaron de forma excesiva el controlar sus esfínteres. Ambas situaciones se traducen en control excesivo en sus esfínteres que se traduce en control excesivo en sus vidas de detalles.
En resumen, son personas que necesitan controlar todo de forma excesiva y aunado al cerebro reptiliano, requieren controlar a nivel detalle.
Comentarios
Publicar un comentario